Mancomunión

El río destella algunos brillos, no tan nítidos como lo harían otras formas de acumulación acuíferas. Subimos a la cáscara de nuez con motor y lo cruzamos. No me da miedo el agua, al contrario. Cuando llegamos a la isla, veo mucha gente en traje de baño tomando los últimos rayos de sol, que permiten... Leer más →

Me caí en tus labios

Suena música de fondo, o mejor dicho de principio. Suele ser difícil lograr una caída sin ella. Nos miramos, no sé hace cuánto, pero nos miramos. Primero la caída comienza con palabras, me hablás al oído, y tu boca hace un recorrido magnífico de mis orejas, que pueden ser Tailandia, hasta la comisura de mis... Leer más →

Sangre que no has de be-ver

La primera vez fue una manchita marrón ocresina, no me pareció mucho o algo. Y preferí callarlo. Total, del cuerpo siempre salen cosas un poco inexplicables. La segunda vez, no me quedó otra que decirlo y pedir asistencia. La practicidad ante todo en mi familia, y no se hizo gran alharaca, ni felicitaciones por hacerte... Leer más →

Nací en una casa linda

  Nací en una casa linda, con entrada linda, con un camino de agapantos que se ponen violetas en diciembre y anuncian la época más feliz y corrosiva del año. Nací en una casa linda, con entrada linda, con un camino de agapantos que se ponen violetas en diciembre y dan ganas de creer. Nací... Leer más →

Palabras atragantadas

  No pudimos comer más. La panza se nos cerró a los dos, nos turnábamos para dar sorbos de cerveza y a fuerza de convención luchábamos con cuchillo y tenedor para cortar la pizza. Y tragar era casi una hazaña de avanzada ¿Alguien me puede dar una patada en el pecho a ver si este... Leer más →

Misma casa

    Misma casa. Quince años después. Yo no sé si me siento muy distinta aunque probablemente si lo racionalizo sí, porque esos quince años fueron fundamentales para mí. Ella se va, y la quiero. No era la de todos los días, pero se va y marca una temporalidad. Algo que ya no es. Miro... Leer más →

Aventura en Chaco

Viajamos a Chaco. Era mi primer viaje con él pero no el primer intento. Varios viajes anteriores se habían frustrado “soy yo, que soy yeta”, me dice. Proclive a la mala suerte. No lo quise creer, hasta que una secuencia de hechos adversos me obligó a darle la derecha: se demoró viarias horas el vuelo,... Leer más →

Que llore

Que llore la heladera el queso mohoso el Finlandia. que lloren las fresias amarillas que llore el gatito que llore el plástico que llore el balcón la toalla, que llore el mantel y el de plástico también que llore la ropa en el balde la planificación de mañana. Que llore el cuadro foto que lloren... Leer más →

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