mirarse

Mirarse a los ojos para saberse, como una zambullida en el mar desconfiada. Objeto de observación para volverte sujeto observado, sin principio y sin fin, con principio y con fin, así son las miradas. Verse para irse de uno hacia no sé dónde, tocar una posta y volver a una. Un recorrido, ¿Qué saldrá cuando... Leer más →

Sara Hebe, la virgen cabeza.

Cuando leí La Virgen Cabeza, de Gabriela Cabezón Cámara, me capturó la irreverencia de una virgen que transmite sus voluntades en “gallego” a una travesti como interlocutora, emplazada en el medio de una villa rodeada de muerte, violencia, droga, y fiesta. Mucha fiesta, grandes comilonas y mucho goce. Una villa al costado de una autopista... Leer más →

Curita

Miro el celular rápidamente y busco en google la palabra en inglés. Es que siempre me confundo Suiza con Suecia en esa versión idiomática. Ahhh, ahora te puedo ubicar en el mapa. O algo así, porque nací sin GPS. En esta oportunidad te geolocalizo porque visité tu país, y ésto me obligó a conocer tu... Leer más →

Irse

Empujo, con fuerza, y siento los dedos secos. Secos: cuando los dedos resbalan más fácilmente entre ellos y al mismo tiempo se siente áspero y las yemas más gorditas, como si faltara piel. Es inevitable. Porque las manos agarran cosas con polvo, cosas que usualmente no son agarradas (como adaptadores de enchufes), se limpia a... Leer más →

Bailar

Cuando bailo me desboco, me descoco, me desando para andarme en otra estructura de movimiento que no es la socialmente impuesta, la de las normas del decoro, del asiento en la oficina y el teclado en los dedos. Ya no importa si se me ve, si se me sale, si se me corre, si se... Leer más →

Me la voy a poner

La veo venir. Me voy a chocar. Me la voy a poner. Me la voy a dar de frente. Con todo. Me imagino la frente con los raspones de las rodillas de cuando era chica, color naranja con rojo y violeta. Ardían. Y otra vez me va a pasar. Me la voy a poner. La... Leer más →

Mancomunión

El río destella algunos brillos, no tan nítidos como lo harían otras formas de acumulación acuíferas. Subimos a la cáscara de nuez con motor y lo cruzamos. No me da miedo el agua, al contrario. Cuando llegamos a la isla, veo mucha gente en traje de baño tomando los últimos rayos de sol, que permiten... Leer más →

Me caí en tus labios

Suena música de fondo, o mejor dicho de principio. Suele ser difícil lograr una caída sin ella. Nos miramos, no sé hace cuánto, pero nos miramos. Primero la caída comienza con palabras, me hablás al oído, y tu boca hace un recorrido magnífico de mis orejas, que pueden ser Tailandia, hasta la comisura de mis... Leer más →

Sangre que no has de be-ver

La primera vez fue una manchita marrón ocresina, no me pareció mucho o algo. Y preferí callarlo. Total, del cuerpo siempre salen cosas un poco inexplicables. La segunda vez, no me quedó otra que decirlo y pedir asistencia. La practicidad ante todo en mi familia, y no se hizo gran alharaca, ni felicitaciones por hacerte... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora