Se me chorrean los días, agua que cae de la piel y la piel se estira, como en una imagen hiperlaxa de la piel de los brazos, el agua y el tiempo, en las tres cosas, las cosas, los pies, el agua, el tiempo, el pensamiento, el agua, cae, olor a jabón, jabón, no quiero... Leer más →

Bombacha, una historia.

Los lunes me bajo en la estación de tren porque me queda más cerca. Esto me regala entre 20 y 30 minutos libres, que aprovecho en comprar lo que la diagonal 80 me ofrece, como una bandeja que sostiene un mozo de los antiguos.  La diagonal 80, para quienes no la conocen, en conjunción con... Leer más →

Te necesito

Necesito a quien hizo el clavo en la fábrica, lo puso en la cajita, al camionero que trasladó la cajita de clavos y la ferretera que me los vendió. Necesito a quien produjo la verdura que como, porque si no no tendría qué comer. Necesito a quien armó la curita, sea que haya controlado la... Leer más →

mirarse

Mirarse a los ojos para saberse, como una zambullida en el mar desconfiada. Objeto de observación para volverte sujeto observado, sin principio y sin fin, con principio y con fin, así son las miradas. Verse para irse de uno hacia no sé dónde, tocar una posta y volver a una. Un recorrido, ¿Qué saldrá cuando... Leer más →

Sara Hebe, la virgen cabeza.

Cuando leí La Virgen Cabeza, de Gabriela Cabezón Cámara, me capturó la irreverencia de una virgen que transmite sus voluntades en “gallego” a una travesti como interlocutora, emplazada en el medio de una villa rodeada de muerte, violencia, droga, y fiesta. Mucha fiesta, grandes comilonas y mucho goce. Una villa al costado de una autopista... Leer más →

Curita

Miro el celular rápidamente y busco en google la palabra en inglés. Es que siempre me confundo Suiza con Suecia en esa versión idiomática. Ahhh, ahora te puedo ubicar en el mapa. O algo así, porque nací sin GPS. En esta oportunidad te geolocalizo porque visité tu país, y ésto me obligó a conocer tu... Leer más →

Irse

Empujo, con fuerza, y siento los dedos secos. Secos: cuando los dedos resbalan más fácilmente entre ellos y al mismo tiempo se siente áspero y las yemas más gorditas, como si faltara piel. Es inevitable. Porque las manos agarran cosas con polvo, cosas que usualmente no son agarradas (como adaptadores de enchufes), se limpia a... Leer más →

Bailar

Cuando bailo me desboco, me descoco, me desando para andarme en otra estructura de movimiento que no es la socialmente impuesta, la de las normas del decoro, del asiento en la oficina y el teclado en los dedos. Ya no importa si se me ve, si se me sale, si se me corre, si se... Leer más →

Me la voy a poner

La veo venir. Me voy a chocar. Me la voy a poner. Me la voy a dar de frente. Con todo. Me imagino la frente con los raspones de las rodillas de cuando era chica, color naranja con rojo y violeta. Ardían. Y otra vez me va a pasar. Me la voy a poner. La... Leer más →

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